El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha lanzado este martes una advertencia a quienes albergan la "ilusión" de aniquilar el país, recalcando que la República Islámica es heredera de una civilización "de al menos 6.000 años de antigüedad" en la que "sus invasores han ido y venido" sin lograr doblegarla.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario ha remarcado que, a lo largo de los siglos, "ningún poder ha logrado jamás borrar su nombre", insistiendo en que Irán ha conseguido mantenerse en pie "mientras sus invasores han ido y venido".
Las declaraciones de Pezeshkian coinciden con la jornada en la que el Ejército iraní ha asumido la autoría de un ataque contra una refinería de crudo y varios depósitos de combustible situados en la ciudad israelí de Haifa, en el norte del país, donde también habrían sido alcanzados el aeropuerto y la base aérea de Ramat David. Estas acciones se enmarcan en una ofensiva más amplia que ha tenido como objetivo instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.
El conflicto entra ya en su undécimo día de guerra abierta entre Irán y la alianza formada por Estados Unidos e Israel, después de la ofensiva masiva lanzada por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero con el propósito de descabezar a la República Islámica. Esta operación ha provocado más de 1.200 muertos en territorio iraní.
Desde ese momento, Teherán ha extendido las hostilidades a una decena de países de la región, dirigiendo ataques contra Israel y contra intereses estadounidenses en distintos puntos del entorno. Las acciones de represalia han causado al menos una decena de fallecidos en Israel, mientras las autoridades iraníes sostienen que, por ahora, no contemplan un alto el fuego y que el objetivo sigue siendo "dar una respuesta aplastante al enemigo".