El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha condenado con dureza la muerte del líder supremo del país, ocurrida este sábado durante la operación conjunta de EEUU e Israel sobre Teherán, al considerar que supone una “declaración de guerra abierta” contra el conjunto del mundo musulmán. El mandatario ha asegurado que Irán responderá con venganza en memoria del ayatolá.
Pezeshkian, que encabeza ahora un triunvirato de gobierno provisional, ha evitado suavizar el tono al valorar el alcance del fallecimiento de Jamenei. “Es la mayor aflicción del mundo islámico actual”, ha señalado en un mensaje difundido por la radiotelevisión estatal IRIB, subrayando la conmoción que ha provocado el suceso en el país y en la comunidad chií.
En su intervención, el presidente ha recalcado que “el asesinato del más alto funcionario político de la República Islámica de Irán, líder y autoridad prominente del mundo chií por parte del siniestro eje estadounidense-sionista se considera una declaración de guerra abierta contra los musulmanes, especialmente los chiíes, en todo el mundo”, reforzando así la acusación directa contra Washington y Tel Aviv.
En esta línea, ha advertido de que “la República Islámica de Irán considera el derramamiento de sangre y la venganza contra los perpetradores y comandantes de este crimen histórico como su legítimo deber y derecho, y cumplirá con esta gran responsabilidad y deber con todas sus fuerzas”, dejando claro que Teherán se reserva una respuesta que presenta como obligada.
La conmoción por la muerte de Jamenei también ha tenido eco en otras figuras clave del chiísmo. Otra influyente autoridad religiosa, el gran ayatolá iraquí Alí al Sistani, se ha sumado a las muestras de pésame de las últimas horas y ha condenado igualmente la operación conjunta que ha acabado con la vida del líder iraní.
En su mensaje, Al Sistani ha afirmado que “está claro que los enemigos están buscando hacer daño a nuestro querido Irán a través del martirio, y solo puedo esperar de este país que mantenga la unidad y la cohesión nacionales en estas difíciles y delicadas circunstancias y no permita que los agresores logren sus siniestros objetivos”, llamando a la población iraní a cerrar filas ante la presión exterior.