Pitos a Meloni y Salvini en el adiós al líder ultraderechista italiano Umberto Bossi

El funeral de Umberto Bossi en Pontida se convierte en un acto de tensión política con abucheos y aplausos a Giorgia Meloni y Matteo Salvini.

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Funeral de Umberto Bossi Europa Press/Contacto/Italy Photo Press

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El funeral del histórico dirigente ultraderechista de la Liga Norte italiana, Umberto Bossi, se ha transformado en un acto marcado por la división política, con una mezcla de abucheos y aplausos dirigidos a la primera ministra, Giorgia Meloni, y al actual máximo responsable de la Liga Norte, Matteo Salvini.

Bossi, cofundador de la Liga Norte y figura clave del soberanismo italiano, falleció el pasado jueves a los 84 años. Sus restos han sido inhumados tras una ceremonia fúnebre celebrada en el Monasterio de San Jacobo de Pontida, al noreste de Milán, donde se han coreado lemas como “Tenemos un sueño en nuestros corazones: quemar la tricolor”, aludiendo a la bandera italiana y en defensa de la Padania, identificada con el norte rico e industrializado del país. También ha sonado el himno “Padania libre”, según recoge la prensa italiana.

El veterano político se hizo un hueco en la escena nacional impulsando reivindicaciones de mayor autonomía e incluso de secesión para el norte de Italia, acompañadas de constantes reproches a Roma. Llegó a ser ministro en dos ocasiones en gobiernos encabezados por Silvio Berlusconi y mantuvo su escaño en la Cámara de Diputados hasta su fallecimiento.

El rumbo impuesto por el actual líder de la Liga, Salvini, ha supuesto un giro estratégico, al dejar de focalizarse únicamente en las regiones septentrionales para tratar de atraer también al electorado de derechas del centro y del sur del país. Esta reorientación le ha costado este sábado gritos de “traidor” por parte de algunos asistentes. En la actualidad, la intención de voto de la Liga ronda el 10 por ciento, muy por debajo de sus mejores registros.

Meloni, por su parte, ha sido recibida inicialmente entre vítores de “¡Giorgia! ¡Giorgia!” y “¡Secesión!”, aunque en otro momento de la ceremonia ha tenido que encajar una sonora pitada de parte del público congregado en Pontida.