El presidente ruso, Vladimir Putin, ha avisado de que las repercusiones del conflicto en Irán, aunque “resulta difícil predecir con exactitud” cuáles serán, podrían llegar a equipararse a las secuelas que dejó la pandemia de coronavirus, con “daños importantes en las cadenas de logística, producción y cooperación” a escala internacional.
Durante su intervención este jueves en un foro empresarial celebrado en Moscú, la capital rusa, Putin ha admitido que “resulta difícil predecir con exactitud las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo” y se ha hecho eco de quienes equiparan sus posibles efectos a los que provocó la crisis sanitaria mundial.
El mandatario ha subrayado que “ni siquiera quienes están involucrados en el conflicto pueden predecir nada”, lo que, a su juicio, convierte en “aún más complicado” cualquier análisis por parte de los actores que no participan directamente en esta guerra, que se acerca ya al primer mes desde su estallido.
En este contexto, ha recalcado que Rusia no puede mantenerse al margen de lo que ocurre en otros focos de tensión global, por lo que ha insistido en la prioridad de reforzar y hacer más “fuerte” al país, una tarea que, ha enfatizado, debe desarrollarse en medio de las “sanciones ilegales” impuestas por parte de la comunidad internacional.
“Quisiera recalcar que las sanciones son ilegales porque nunca fueron confirmadas por decisiones de las Naciones Unidas”, ha señalado Putin, quien, pese a “las dificultades y restricciones”, ha puesto en valor que “el país ha logrado mantener la estabilidad macroeconómica”, de acuerdo con las informaciones difundidas por agencias rusas.
Estas sanciones fueron adoptadas y se mantienen como respuesta a la ofensiva rusa en el este de Ucrania, iniciada hace ahora cuatro años, una intervención que el presidente ruso ha vuelto a defender. “Nos obligaron, lo he dicho muchas veces, a hacer todo lo necesario para proteger a nuestra gente”, ha manifestado.
Putin ha recordado además los episodios de violencia sufridos por la población rusa en la península de Crimea en 2014 y en la región de Donbás, que presentó como antecedentes directos de la invasión lanzada en febrero de 2022. “Todos conocemos bien los acontecimientos”, ha indicado ante los representantes del tejido industrial y empresarial del país.
Ante este auditorio, el dirigente ruso ha expresado su agradecimiento por el trabajo realizado durante estos años en el desarrollo de ambas regiones, subrayando que este tipo de colaboración es “para responder a los desafíos extraordinarios que existen actualmente”.