El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha planteado este lunes a los países europeos la posibilidad de reanudar el suministro de hidrocarburos, en un contexto de creciente incertidumbre sobre el impacto energético de la guerra en Oriente Próximo tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según declaraciones difundidas por la agencia rusa Interfax, Putin ha afirmado que Moscú está preparada para retomar la colaboración con los clientes europeos de hidrocarburos siempre que exista una cooperación a largo plazo y sin injerencias políticas.
“Si las empresas y los compradores europeos deciden repentinamente reorientarse y ofrecernos una cooperación sostenible a largo plazo, libre de presiones políticas, adelante. Nunca nos hemos negado”, ha manifestado el líder ruso, insistiendo en que la puerta sigue abierta.
Al mismo tiempo, ha subrayado que cualquier acercamiento requerirá “algunas señales” de que el bloque europeo está “listo y dispuesto” a cooperar y de que se comprometerá a garantizar la “estabilidad” en las relaciones comerciales.
Mientras tanto, la Comisión Europea ha asegurado este lunes que no prevé problemas de suministro de petróleo y gas derivados del conflicto en Oriente Próximo tras las acciones militares de Washington y Tel Aviv. No obstante, Bruselas sí ha admitido inquietud por el posible efecto de la crisis sobre la escalada de los precios energéticos.
En paralelo, los países del G7 analizan la opción de liberar de forma conjunta reservas estratégicas de crudo bajo la coordinación de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Aunque ese entendimiento aún no se ha cerrado, las principales potencias han reiterado su compromiso de vigilar “estrechamente” la evolución de la situación en Oriente Próximo y sus consecuencias sobre la economía mundial.