Las autoridades de Qatar han informado este lunes de la detención de más de 300 personas “de varias nacionalidades” acusadas de “difudir información engañosa y rumores” y de “grabar o difundir grabaciones no autorizadas” en el contexto de la actual escalada de tensión en Oriente Próximo, originada por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según un comunicado difundido por el Ministerio del Interior qatarí a través de sus cuentas oficiales en redes sociales, un total de 313 individuos han sido arrestados “por grabar o difundir grabaciones no autorizadas, difundir información y rumores engañosos, y propagar contenidos destinados a incitar a la preocupación pública, en violación de directivas oficiales”.
El departamento ha indicado que “se han tomado las medidas legales y administrativas necesarias contra los involucrados” y ha remarcado “la importancia de no grabar o publicar vídeos o propagar rumores relacionados con la situación actual”, por lo que ha instado a la ciudadanía a “obtenga información únicamente a través de fuentes oficiales aprobadas”.
En la misma nota, el Ministerio ha advertido de que “las autoridades competentes no dudarán a la hora de adoptar las medidas legales necesarias contra cualquiera que cometa este tipo de violaciones”, mensaje que llega después de los ataques lanzados por Irán contra objetivos situados en territorio qatarí como parte de su respuesta a la citada ofensiva.
La operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel ha causado hasta ahora más de 1.200 muertos en Irán, de acuerdo con los datos facilitados por las propias autoridades iraníes. Entre las víctimas mortales se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército iraní. En represalia, Teherán ha lanzado misiles y drones contra Israel y contra intereses estadounidenses desplegados en distintos países de Oriente Próximo, incluidas varias bases militares.