Catar tacha de paso peligroso e irresponsable el ataque israelí al yacimiento de gas de South Pars

Catar condena el ataque israelí al yacimiento de South Pars, alerta de una amenaza a la seguridad energética global y pide moderación a todas las partes.

1 minuto

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Majed al Ansari, en un foro en Italia. Europa Press/Contacto/Antonio Balasco

Publicado

Última actualización

1 minuto

Catar ha condenado este miércoles el bombardeo llevado a cabo por Israel contra el yacimiento de gas iraní de South Pars, una acción que Doha considera un paso “peligroso e irresponsable” en plena intensificación de la guerra en Oriente Próximo.

El campo gasístico de South Pars, compartido con Catar, ha sido alcanzado en el contexto de la ofensiva militar liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Según el portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Mayed al Ansari, este ataque constituye una amenaza directa para la seguridad energética global y para los pueblos de la región.

“Atacar la infraestructura energética constituye una amenaza para la seguridad energética global, así como para los pueblos de la región y su medio ambiente”, recalcó Al Ansari en un mensaje difundido a través de redes sociales.

Llamamiento a la moderación y respeto al Derecho Internacional

El portavoz catarí instó a evitar ataques a instalaciones vitales y pidió a todas las partes involucradas actuar con moderación y en cumplimiento con el Derecho Internacional, subrayando la necesidad de una desescalada que preserve la seguridad y la estabilidad de la región.

En paralelo, las autoridades iraníes han reiterado que responderán al ataque, en lo que consideran una escalada hacia una “guerra económica total”.

“A partir de esta noche, las líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensaba que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para forzarlo a ceder, ha cometido un error de cálculo fatal”, señalaron fuentes militares iraníes citadas por la agencia Fars, dejando entrever que las represalias podrían extenderse más allá del territorio iraní.

Este nuevo episodio refuerza la percepción de que el conflicto se ha vuelto más complejo y peligroso, afectando no solo a la seguridad regional sino también al mercado energético global.