El 28 de febrero de 2026, en la primera oleada de ataques israelíes y estadounidense contra Irán, un misil impactó contra la escuela primaria femenina Shajareh Tayebeh, causando la muerte de más de 150 personas, en su mayoría niñas. El ataque se produjo en el marco de la ofensiva militar lanzada contra objetivos militares iraníes, en una escalada que desencadenó posteriormente represalias de Teherán.
La autoría de ese bombardeo sigue sin confirmación oficial y las versiones sobre lo ocurrido incluyen desde la hipótesis de un error militar hasta, incluso, la negación de su existencia por parte de teorías desinformativas.
El centro escolar se encontraba cerca de instalaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní, circunstancia que ha llevado a analistas militares a plantear que el objetivo real del ataque podría haber sido ese complejo militar próximo.
Israel niega la autoría
Israel fue, desde primera hora, señalado como posible autor de ese ataque pero ha negado repetidamente tener conocimiento de operaciones en la zona concreta de la escuela. El portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, declaró el 1 de marzo que no tenía constancia de “ninguna operación” israelí o estadounidense en el área del colegio atacado.
Esta negación alimentó la incertidumbre sobre la autoría directa del ataque, aunque reconstrucciones basadas en imágenes satelitales, vídeos verificados y geolocalización de fuentes abiertas, vienen a ratificar que, efectivamente, un misil impactó directamente contra el edificio escolar mientras había clases.
Las autoridades iraníes calificaron el episodio como uno de los ataques civiles más graves de la guerra y denunciaron el hecho ante organismos internacionales. El Gobierno iraní responsabilizó públicamente a Estados Unidos e Israel del bombardeo y el presidente Masoud Pezeshkian afirmó que las niñas murieron en un “ataque de los agresores estadounidenses y sionistas contra centros civiles”, mientras que el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, lo calificó de “crimen contra el pueblo iraní”.
La ONU ha solicitado una investigación internacional para determinar responsabilidades y evaluar si el ataque podría constituir un crimen de guerra.
Una investigación apunta ahora a munición estadounidense
Casi una semana después de aquellos hechos, una investigación publicada por The New York Times parece arrojar luz sobre lo sucedido. Su conclusión es que Israel podía tener razón, pero también Teherán -al menos en parte-, dado que ha señalado a israelíes y estadounidenses como culpables. La hipótesis de la investigación es que la escuela voló por una acción estadounidense a causa de un error de identificación de objetivos durante un ataque.
El informe se basa en imágenes satelitales, vídeos verificados y análisis de expertos militares, que sugieren que el misil utilizado podría corresponder a munición empleada por fuerzas estadounidenses en los bombardeos realizados ese mismo día. Washington ha reconocido que operaba militarmente en la zona, pero sostiene que no atacaría deliberadamente un centro escolar y ha abierto una investigación interna.
La desinformación: teorías que lo calificaron de “bulo”
Desde un primer momento, el desgraciado episodio ha estado rodeado de desinformación en redes sociales. Algunas publicaciones aseguraban que las imágenes de la escuela destruida procedían en realidad de Kabul en 2021, insinuando que el ataque era falso. Sin embargo, verificadores y análisis OSINT han confirmado que las fotografías corresponden a la escuela de Minab destruida el 28 de febrero de 2026.
También circularon versiones que afirmaban que Irán había bombardeado la escuela por error, algo que tampoco ha sido reconocido por el Gobierno iraní.
Un ataque sin autor confirmado
En cualquier caso, a día de hoy, ningún país ha asumido oficialmente la autoría del bombardeo.
Las posiciones siguen siendo tres:
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Irán acusa a Estados Unidos e Israel.
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Israel niega haber participado en ese ataque concreto.
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Una investigación periodística apunta a un posible error de identificación de fuerzas estadounidenses.