Quién es Mohammed Bagher Ghalibaf, el militar iraní que podría estar liderando las conversaciones Trump

El presidente del Parlamento y excomandante de la Guardia Revolucionaria emerge como figura clave en la guerra con Israel y los Estados Unidos, liderando supuestamente las negociaciones con Washington.

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Mohammed Bagher Ghalibaf | Europa Press

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Mohammed Bagher Ghalibaf, de 64 años, ha consolidado su posición como uno de los hombres más poderosos de Irán, tras décadas de carrera política y militar marcada por cargos estratégicos y una cercanía constante al núcleo del poder sin alcanzar nunca la cúspide.

Actual presidente del Parlamento, excomandante de las fuerzas aéreas y de la policía de la Guardia Revolucionaria, alcalde de Teherán y piloto de avión, Ghalibaf combina un perfil conservador, pragmático y oportunista, capaz de mantener vínculos tanto con ultraconservadores como con reformistas, incluyendo al presidente Mesud Pezeshkian.

Su influencia se ha visto reforzada por los recientes asesinatos de líderes del régimen, lo que le ha permitido ocupar un papel central en la estrategia militar iraní. Asimismo, según han apuntado varios medios de comunicación en Israel y Estados Unidos, Ghalibaf estaría al frente de las negociaciones con Washington, algo que él mismo lo ha negado públicamente.

Una figura militar con peso económico y político

Aunque carece de credenciales clericales, Ghalibaf ha amasado influencia gracias a su experiencia en la Guardia Revolucionaria, que controla un amplio imperio económico y político.

Sus conexiones dentro del aparato militar le han permitido reforzar su posición frente a otros líderes iraníes, consolidándose como una figura central en decisiones estratégicas y de seguridad nacional.

Durante décadas, Ghalibaf intentó sin éxito alcanzar la presidencia de Irán, la única posición política de relevancia elegida por voto popular, pero siempre quedó relegado a roles secundarios. Sin embargo, su habilidad para adaptarse a las dinámicas políticas y militares le ha permitido sobrevivir y crecer dentro del sistema.

Equilibrio entre conservadurismo y negociación

En los últimos meses, Ghalibaf se alineó con los ultraconservadores en cuestiones como la censura en redes y el uso obligatorio del hijab, aunque posteriormente se distanció de medidas impopulares. A diferencia de otros radicales como Saeed Jalilí, Ghalibaf ha mostrado apertura histórica a la negociación directa con Estados Unidos, aunque el contexto actual lo obliga a negar cualquier contacto para mantener la cohesión del bloque conservador y la estrategia de guerra.

Expertos advierten que los líderes iraníes consideran cualquier alto el fuego precipitado como un riesgo que podría reactivar el conflicto con consecuencias mucho más graves, por lo que la prioridad sigue siendo la supervivencia del sistema islámico.

No hemos negociado con Estados Unidos, que utiliza noticias falsas para manipular los mercados y escapar de la situación en la que se han metido tanto Washington como Tel Aviv”, afirmó Ghalibaf, reafirmando su postura beligerante y su papel como pieza clave en la política exterior y militar iraní.