Reino Unido impone sanciones a cuatro mandos de las RSF por “actos atroces de violencia” en El Fasher, Sudán

Reino Unido sanciona a cuatro mandos de las RSF por atrocidades en El Fasher y anuncia 21 millones de libras en ayuda urgente para la población sudanesa.

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El Ejecutivo británico ha anunciado este viernes sanciones contra cuatro altos mandos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), milicia paramilitar sudanesa, por su implicación en “actos atroces de violencia” en El Fasher, capital del estado de Darfur Norte, tras la conquista de la ciudad por parte de este grupo a finales de octubre, en el contexto de la guerra iniciada en abril de 2023 en Sudán.

Según ha detallado Londres en un comunicado oficial, entre los sancionados se encuentra el ‘número dos’ de las RSF, Abdulrahim Hamdan Dagalo, hermano del líder de la formación, Mohamed Hamdan Dagalo, además de otros tres comandantes señalados por su presunta participación en estas atrocidades, entre ellas asesinatos masivos, violencia sexual sistemática y ataques intencionados contra la población civil.

El Gobierno británico sostiene que las operaciones de las RSF en El Fasher “no son aleatorias”, sino “parte de una estrategia deliberada para aterrorizar a las poblaciones y hacerse con el control a través del miedo y la violencia”, remarcando que “el impacto de sus acciones es visible desde el espacio”.

“Las imágenes satelitales de El Fasher muestran arena manchada de sangre, cuerpos amontonados y evidencias de fosas comunes donde las víctimas fueron quemadas y enterradas”, ha señalado, insistiendo en que “es necesario que se rindan cuentas por estas acciones y se tomen medidas urgentes para evitar que esto vuelva a suceder”.

De forma paralela, Reino Unido ha comunicado un nuevo paquete de 21 millones de libras (unos 23,9 millones de euros) de “apoyo urgente” para comunidades sudanesas, destinado al suministro de ayuda humanitaria, agua potable, servicios sanitarios y protección para mujeres y menores en las áreas más castigadas por la violencia, con la meta de asistir a alrededor de 150.000 personas.

La ministra de Exteriores, Yvette Cooper, ha recalcado que “las atrocidades que se están cometiendo en Sudán son tan horrendas que dejan huella en la conciencia mundial”. “Las abrumadoras pruebas de crímenes atroces, incluidas ejecuciones masivas, hambruna y el uso sistemático y calculado de la violación como arma de guerra, no pueden quedar impunes”, ha afirmado.

“Las sanciones de hoy contra los comandantes de las RSF afectan directamente a quienes tienen las manos manchadas de sangre, mientras que nuestro paquete de ayuda reforzado brindará apoyo vital a quienes sufren”, ha añadido Cooper, que ha reiterado que “Reino Unido no mirará a otro lado y apoyará siempre al pueblo de Sudán”.

La guerra civil en Sudán se desencadenó por el profundo desacuerdo sobre la integración de las RSF en las Fuerzas Armadas regulares, lo que hizo descarrilar el proceso de transición abierto tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya muy deteriorado después del golpe que depuso en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que distintos países han intervenido respaldando a las partes enfrentadas, ha sumido al país en una de las peores emergencias humanitarias del planeta, con millones de desplazados internos y refugiados, y con una creciente preocupación internacional por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras esenciales, que impide atender adecuadamente a cientos de miles de personas afectadas.