La ministra del Interior de Reino Unido, Shabana Mahmood, ha comunicado este sábado la puesta en marcha de un nuevo Servicio Nacional de Policía (NPS), al que ella misma ha descrito como un "FBI británico", en el contexto de lo que considera una de "las reformas más significativas de la policía que el país ha visto en 200 años".
El objetivo principal de este nuevo organismo es actualizar y transformar el funcionamiento de la Policía británica para responder a las nuevas modalidades de delincuencia que afectan al país, entre ellas los delitos vinculados al fraude, el terrorismo, el crimen organizado, el abuso en línea y otras formas de criminalidad "modernas y complejas".
"La delincuencia está cambiando", ha señalado Mahmood en un vídeo difundido en sus redes sociales. "Pero la Policía no (le) ha seguido el ritmo", ha criticado, antes de adelantar que la próxima semana dará a conocer "un modelo completamente nuevo de actuación policial que ofrecerá una Policía de proximidad que proteja a (la)comunidad al tiempo que combate la delincuencia nacional, protegiendo a todos".
Este nuevo servicio integrará funciones y competencias de estructuras ya existentes --como la Agencia Nacional contra el Crimen y las unidades regionales contra el crimen organizado-- dentro de una sola organización. El Gobierno británico prevé dotarla de "tecnología de última generación para rastrear y atrapar a criminales peligrosos", además de "talento de clase mundial", según ha informado la cadena pública BBC.
Según el mismo medio, el NPS estará encabezado por un comisionado de policía nacional, que se convertirá en el máximo responsable policial del país. Este nuevo mando asumirá la dirección de la lucha contra los delitos más graves a escala nacional --como terrorismo, fraude o crimen organizado--, diferenciándolos de la "epidemia de delincuencia cotidiana" que seguirá gestionándose en otros niveles.