Reino Unido y Francia liderarán el despliegue multinacional en Ucrania tras el fin de la guerra

Reino Unido y Francia asumirán el liderazgo del despliegue de la futura Fuerza Multinacional en Ucrania para blindar su seguridad tras la guerra.

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Los presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer. Europa Press/Contacto/PRESIDENT OF UKRAINE

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Reino Unido y Francia han acordado encabezar el despliegue de tropas internacionales en Ucrania, integradas en la futura Fuerza Multinacional prevista como parte de las garantías de seguridad para el país en un escenario de posguerra. El pacto contempla recurrir al uso de la fuerza con el fin de prevenir nuevas agresiones contra territorio ucraniano.

Según la declaración de intenciones suscrita por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, tras la reunión de líderes de la Coalición de Voluntarios, ambos países se comprometen a “desplegar unidades”, junto a otros contingentes que integren la futura Fuerza Multinacional en Ucrania, “para apoyar las capacidades de Ucrania de disuadir a terceros países de llevar a cabo nuevos ataques contra su territorio”.

De este modo, Londres y París asumirán el mando político y operativo del despliegue internacional una vez se alcance el alto el fuego. A esta iniciativa se han sumado países como Estonia o Dinamarca, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defiende reforzar la misión con la participación de militares españoles. Está aún por definir el grado de implicación de otras potencias europeas como Alemania o Polonia, más reacias a enviar efectivos sobre el terreno y que podrían limitar su contribución a apoyo logístico desde fuera de Ucrania.

Uso de la fuerza y alcance de la misión

El entendimiento alcanzado entre Reino Unido y Francia, que incluye igualmente a Kiev, especifica que estas fuerzas llevarán a cabo “operaciones de disuasión en el aire, en tierra y en el mar” y prestarán apoyo al “entrenamiento, planificación, recuperación y regeneración integral de fuerzas” ucranianas, así como a “otros requisitos operativos definidos conjuntamente”.

La declaración de intenciones precisa que, para garantizar el cumplimiento de la misión de la Fuerza Multinacional, se recurrirá a todos los medios necesarios, incluyendo “el uso de la fuerza”, tanto para “la protección al personal, el equipo y las infraestructuras” del contingente internacional como de la propia Ucrania.

Entre otros aspectos, el documento franco-británico subraya la importancia de la “construcción, protección y utilización de instalaciones y estructuras protegidas para el almacenamiento de material, armas, equipo militar, reservas estratégicas y la realización de operaciones logísticas” y llama a negociar un acuerdo internacional que regule las obligaciones recíprocas de los Estados participantes en la Fuerza Multinacional. Ese marco deberá definir el estatus jurídico del personal, del equipo, del material y de los recursos técnicos, así como del armamento y del equipamiento militar de dichas fuerzas.

La reunión de la Coalición de Voluntarios celebrada este martes en París supuso un avance en la concreción de garantías de seguridad vinculantes para Kiev, con el “apoyo previsto” de Estados Unidos. Los enviados especiales estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, destacaron el “éxito importante” de la declaración. Los representantes de Washington insistieron en que Ucrania, en un escenario de posguerra, “contará con una sólida capacidad de disuasión y con verdaderos mecanismos de protección para garantizar que esto no vuelva a suceder”.