Las autoridades de República Checa están analizando como un “atentado terrorista” el incendio registrado en una sede de una compañía de defensa israelí situada en la ciudad de Pardubice, en el centro del país, un incidente que ya ha sido asumido por un colectivo activista propalestino.
La Policía checa ha comunicado que el fuego afectó a varios inmuebles dentro de un polígono industrial y ha recalcado que, en cualquier caso, no supone un riesgo para los habitantes de la zona. Horas más tarde, el cuerpo ha precisado que el caso ha pasado a manos del Centro Nacional contra el Terrorismo, el Extremismo y la Ciberdelincuencia, que trabaja con la hipótesis terrorista como principal línea de investigación.
En coordinación con la Fiscalía Superior de Praga, el organismo especializado en terrorismo mantiene “sospecha de la comisión de un ataque terrorista”. “Todo ello con la colaboración activa de los servicios de seguridad. Por el momento, no se publicará más información”, ha señalado la Policía checa, que ha evitado aportar más detalles sobre el operativo.
De acuerdo con la información del portal checo iDNES, la autoría del ataque ha sido reivindicada por un grupo activista que se hace llamar ‘Facción del Terremoto’, cuyo objetivo habría sido dañar las instalaciones de la empresa checa LPP Holding y de la firma israelí Elbit Systems.
En un comunicado remitido a distintos medios, el grupo ha criticado que Elbit Systems “se describe a sí misma como la columna vertebral del Ejército israelí” y “proporciona la gran mayoría de las armas terrestres y aéreas utilizadas en los ataques de Israel contra Irán y el genocidio en Palestina”.