El aspirante a la Presidencia de Perú Roberto Sánchez ha dedicado esta semana a exhortar a sus seguidores a “defender el voto ciudadano” mediante distintas movilizaciones, mientras avanza el recuento oficial que debe certificar su acceso a la segunda ronda de las elecciones del 7 de junio. El calendario de protestas culminará con una gran marcha prevista para este domingo en Lima.
Bajo el lema “del Perú profundo a la capital”, Sánchez ha encabezado varios actos en Cajamarca y Huancavelica, donde se le ha visto llegar a caballo y con un amplio sombrero, una imagen que remite a la campaña del expresidente Pedro Castillo.
En el mitin celebrado en la localidad cajamarquina de Bambamarca, Sánchez estuvo arropado por la cuñada de Castillo, Yenifer Paredes —recientemente elegida diputada—, y por José Castillo, hermano del exmandatario, quien ya había expresado su respaldo al candidato de Juntos por el Perú durante la campaña. Entre los compromisos de Sánchez figura la promesa de otorgar un indulto a Castillo.
El candidato ha reclamado a sus bases que mantengan la presión en las calles ante lo que considera maniobras de la ultraderecha peruana —la favorita de la primera vuelta Keiko Fujimori y el tercer clasificado Rafael López Aliaga— para desconocer los resultados, en un escenario en el que solo unos pocos miles de votos separan la segunda y la tercera posición.
“Hacemos un llamado a todas las fuerzas democráticas a protestar. Quieren ir al margen de la ley, al margen de la Constitución”, declaró Sánchez en Bambamarca, en referencia a la propuesta de López Aliaga, que exige “elecciones complementarias” alegando las incidencias que afectaron a unos 60.000 votantes el domingo 12 y que llevaron a extender la votación al día 13 para intentar corregir esas irregularidades.
La controversia ha derivado en la renuncia del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, dimisión aceptada por la Junta Nacional de Justicia (JNJ) pese a que la normativa interna del organismo no contempla esta posibilidad. Desde Juntos por el Perú atribuyen este desenlace a la presión ejercida por los sectores de derecha.
Sánchez, que pretende aglutinar el voto de la izquierda, ha insistido en que tanto la salida de Corvetto avalada por la JNJ como la idea de convocar comicios adicionales carecen de sustento jurídico, algo que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha terminado por confirmar en relación con esta segunda propuesta.
Una segunda vuelta casi asegurada
Con la participación de Keiko Fujimori ya garantizada en la segunda vuelta del 7 de junio —será su cuarta candidatura presidencial— gracias al 17% de los sufragios con el 95% de las actas procesadas, Sánchez aparece como principal contendiente al acumular el 12% de los votos.
Solo unos 20.000 votos separan al candidato de Juntos por el Perú de López Aliaga, quien ya durante la campaña deslizó la posibilidad de un fraude electoral, una acusación que ha seguido alimentando tras los comicios sin aportar evidencias sólidas que la respalden.
La ONPE concluyó este miércoles el procesamiento del 100% de las actas, que quedan ahora en manos de los jurados electorales. Estos órganos son los encargados de revisar los controles de calidad y sumar cada acta al cómputo definitivo.
Con esta cita electoral, Perú busca contener una profunda crisis política e institucional sin precedentes en la región, que ha dejado al país con hasta ocho presidentes, contando al actual, en apenas diez años.