Ruanda avisa de que dejará su misión antiterrorista en Mozambique si la UE corta los fondos

Ruanda condiciona su misión militar en Cabo Delgado a que la UE renueve en mayo la financiación clave para contener la insurgencia y proteger proyectos de gas.

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Militares ruandeses de camino a Cabo Delgado (Mozambique) Europa Press/Contacto/Cyril Ndegeya

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El Ejecutivo de Ruanda ha advertido de que podría poner fin a su participación en la operación militar contra el yihadismo en la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado, donde se desarrollan proyectos de gas natural valorados en 50.000 millones de euros. El aviso llega ante el temor de que la Unión Europea no renueve la financiación de esta misión, tal y como apuntaron el pasado jueves fuentes comunitarias citadas por Bloomberg.

“La sostenibilidad del despliegue bilateral de Ruanda en la lucha antiterrorista en Mozambique, en caso de que nuestras fuerzas sean realmente necesarias, depende de una financiación adecuada y predecible”, ha explicado en redes sociales la portavoz del Gobierno ruandés, Yolande Makolo.

“El Fondo Europeo para la Paz ha desembolsado hasta el momento alrededor de 20 millones de euros pero el coste total del Gobierno ruandés es al menos diez veces mayor, además del sacrificio supremo que supone la pérdida de vidas de soldados, todo ello para estabilizar Cabo Delgado”, ha indicado.

“Si el Mando de las Fuerzas de Defensa de Ruanda considera que la labor que realizan las fuerzas de seguridad Ruandesas en Cabo Delgado no es bien recibida, tendría razón al instar al Gobierno a poner fin a este acuerdo bilateral de lucha contra el terrorismo y retirarse”, concluye.

Las Fuerzas de Defensa de Ruanda, que han desplegado varios miles de efectivos desde 2021 para combatir la insurgencia asociada al Estado Islámico, han sido sancionadas este mes por Estados Unidos por su implicación en la guerra en la República Democrática del Congo. El apoyo financiero de la UE para el contingente en Mozambique concluye en mayo y, por ahora, no hay propuestas sobre la mesa para prolongarlo.

Una eventual retirada de las tropas ruandesas generaría graves riesgos de seguridad en una región donde TotalEnergies SE y Exxon Mobil Corp. proyectan algunas de las mayores inversiones energéticas registradas hasta la fecha en África.

Los militares ruandeses desembarcaron en 2021, en plena oleada de ataques de milicianos leales al Estado Islámico que forzaron a Total a evacuar sus instalaciones, reanudadas por completo en enero de este año. La interrupción del suministro de gas natural licuado procedente de Qatar, a raíz de la guerra con Irán, ha subrayado el papel de Mozambique como nuevo proveedor clave para Europa y Asia.

En 2024, la UE aprobó un segundo paquete de ayuda de 20 millones de euros para sostener el despliegue de Ruanda en Mozambique. Este compromiso también caduca en mayo y, según fuentes consultadas por Bloomberg, no existen planes para extenderlo, un escenario que se ve aún más comprometido por las sanciones de Washington.

El presidente mozambiqueño, Daniel Chapo, se encuentra de viaje oficial en Bruselas desde hoy hasta el miércoles, con reuniones previstas con altos cargos europeos, entre ellos el presidente del Consejo Europeo, António Costa, según señaló su oficina en un comunicado difundido el viernes por la noche.

Por el momento, se desconoce si Chapo pedirá formalmente nuevos recursos financieros a la UE para mantener en el terreno a las Fuerzas de Defensa de Ruanda, y su equipo no ha ofrecido aclaraciones inmediatas. Mozambique atraviesa una severa crisis fiscal y deposita grandes esperanzas en los proyectos de gas natural licuado para transformar la economía de uno de los países más pobres del planeta.

En agosto, Ruanda y Mozambique suscribieron un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas que regula el despliegue, y Chapo ha manifestado que desea que los militares ruandeses continúen en la provincia gasista de Cabo Delgado, al menos hasta que concluyan las obras de los proyectos de gas hacia finales de la década.