El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha reconocido que, a día de hoy, aún no tiene claro si Rusia está verdaderamente implicada en un proceso de paz con Ucrania. Al mismo tiempo, ha advertido a Moscú de que Washington continuará examinando sus movimientos mediante una combinación de presión y diálogo diplomático.
“No sabemos si los rusos van en serio sobre el fin de la guerra”, ha admitido Rubio durante una breve ronda de preguntas y respuestas tras su intervención en la segunda jornada de la Conferencia de Seguridad que comenzó el viernes en la ciudad alemana de Múnich.
El secretario de Estado ha señalado que las conversaciones trilaterales con Ucrania y Rusia, que tendrán una nueva cita la próxima semana, han permitido ciertos avances, en la medida en que “se han reducido los problemas que deben abordarse para poner fin a esta guerra”.
No obstante, Rubio ha subrayado que hay una “mala noticia”: “Quedan las preguntas más difíciles de responder”, aludiendo al futuro estatus de los territorios ucranianos ocupados por Rusia durante el conflicto, “y todavía queda trabajo por hacer en ese frente”.
Por el momento, Estados Unidos pretende comprobar “que términos aceptaría Rusia y si estos términos son aceptables a su vez para Ucrania”, ha explicado, en un guiño al Ejecutivo ucraniano tras meses de dudas sobre el peso de Kiev en el proceso negociador.
Rubio ha insistido además en que la presión internacional sobre Moscú se mantiene. “Estados Unidos ha impuesto sanciones adicionales al petróleo ruso y en nuestras conversaciones con India, hemos obtenido su compromiso de dejar de comprar más petróleo ruso, mientras que Europa ha tomado sus medidas al respecto”, ha recordado.
“Seguiremos haciendo todo lo posible para contribuir a poner fin a esta guerra”, ha concluido ante los asistentes, “porque no creo que nadie en esta sala se oponga a una solución negociada a esta guerra, siempre que las condiciones sean justas y sostenibles”.