Rubio advierte de que EEUU impedirá el peaje de Irán en Ormuz y augura que logrará sus objetivos en semanas

Rubio asegura que EEUU no permitirá un peaje iraní en Ormuz y afirma que los objetivos militares de Trump se lograrán en semanas, no en meses.

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El secretario de Estado, Marco Rubio, junto al presidente de EEUU, Donald J. Trump, en una reunión del gabinete en la Casa Blanca. Europa Press/Contacto/Will Oliver - Pool via CNP

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El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha advertido este lunes de que Estados Unidos no permitirá que Irán imponga un peaje al tráfico de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, y ha asegurado que las Fuerzas Armadas alcanzarán las metas fijadas por el presidente Donald Trump “en cuestión de semanas y no de meses”.

“Ahora están haciendo amenazas sobre controlar el estrecho de Ormuz de forma permanente, creando un sistema de peajes y cosas por el estilo. Eso no se va a permitir y el presidente tiene varias opciones a su disposición si decide impedir que eso ocurra”, ha denunciado el jefe de la diplomacia estadounidense en declaraciones al canal estadounidense ABC, al valorar la postura de Teherán sobre este enclave estratégico.

Sin descartar ya la posibilidad de un despliegue terrestre en Irán, opción que la semana pasada sí había rechazado, Rubio ha recalcado que Trump “tiene varias opciones a su disposición”, y ha añadido que el Departamento de Guerra, denominación con la que la Administración Trump se refiere al Departamento de Defensa, “está preparando distintas alternativas”.

Según ha señalado, el conjunto de la comunidad internacional debe “tomar nota” de las advertencias de Irán sobre su intención de controlar el paso y fijar una tasa para los buques petroleros que lo crucen. Ha insistido en que, aunque Estados Unidos obtiene “muy poca energía” a través del estrecho, otros países “tienen más en juego”.

Rubio ha remarcado, en cualquier caso, que Washington sigue dando prioridad a la vía diplomática frente a la acción militar y ha destacado que Estados Unidos va por delante de su “hoja de ruta” en la guerra de Irán. “Estamos en camino y, de hecho, adelantados respecto al calendario en algunas de esas cuestiones. Y vamos a lograr esos objetivos en cuestión de semanas, no de meses”, ha afirmado, al concretar que estos objetivos pasan por la destrucción de las capacidades aéreas, navales y de misiles de Teherán, así como de la industria de defensa iraní.

En relación con las posibilidades de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto, en un contexto en el que Pakistán encabeza conversaciones indirectas y confía en acoger contactos en los próximos días, el secretario de Estado ha considerado que la opción diplomática es ahora más factible porque los representantes iraníes “están hablando de maneras en que quienes estaban al mando en Irán anteriormente no lo habían hecho”.

“Algunas de las cosas que están dispuestos a hacer, algunas de las cosas que dicen estar dispuestos a hacer. Obviamente, tienen que llevarlas a cabo”, ha señalado, sin entrar en detalles sobre el contenido de los contactos, pero reiterando que Washington defenderá “con firmeza” la propuesta negociada, al tiempo que mantiene su disposición a responder si el esfuerzo diplomático no prospera.

Mientras Pakistán intenta mediar un alto el fuego, Trump ha intensificado sus amenazas contra Irán, advirtiendo de que destruirá todo lo que permanezca en pie, incluida la isla de Jark, desde donde el país persa exporta la mayor parte de sus hidrocarburos, si no se cierra pronto un acuerdo y si el estrecho de Ormuz sigue bloqueado a la navegación.

Paralelamente, las autoridades iraníes han reiterado que no ha habido contactos directos con el Gobierno de Estados Unidos y han expresado sus dudas sobre que el presidente norteamericano tenga un verdadero interés en alcanzar algún tipo de entendimiento.