Rubio rechaza fijar fecha electoral en Venezuela pero urge a las autoridades a buscar legitimidad

Rubio se niega a imponer fechas para elecciones en Venezuela, pero reclama más pasos para legitimar al Gobierno y reforzar la sociedad civil.

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De izquierda a derecha: el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez; la presidenta encargada, Delcy Rodriguez; y el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello  Europa Press/Contacto/Ding Hongfa

De izquierda a derecha: el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez; la presidenta encargada, Delcy Rodriguez; y el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello Europa Press/Contacto/Ding Hongfa

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El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha descartado este miércoles imponer un calendario “artificial” para la celebración de elecciones en Venezuela, aunque ha instado a las actuales autoridades del país a avanzar ante la necesidad de “legitimar su Gobierno mediante unas elecciones”. “Ellos lo saben”, ha señalado, subrayando que el propio Ejecutivo es consciente de esta exigencia.

“No sé si habríamos establecido un calendario artificial. Es difícil celebrar elecciones cuando muchas de las personas que podrían querer participar han estado en la cárcel o siguen en el extranjero”, ha indicado en declaraciones a la prensa desde Saint Kitts y Nevis, donde ha participado en una reunión con líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom).

El responsable de la diplomacia estadounidense ha valorado que “se han dado pasos muy positivos, se ha liberado a cientos de presos políticos, se ha cerrado la infame prisión (del) Helicoide, se ha aprobado una ley de amnistía”, aunque ha puntualizado que estas medidas “no es suficiente” cuando se le ha preguntado por la opción de convocar comicios en el país latinoamericano.

Rubio ha resaltado que estos movimientos del Gobierno bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez sí “empiezan a sentar las bases para que la sociedad civil funcione” en Venezuela y, en este contexto, ha reivindicado el “buen trabajo” llevado a cabo por Washington “colaborando” con el Ejecutivo de la que fuera ‘número dos’ de Nicolás Maduro. “No se ha producido una migración masiva, no ha habido guerra civil, no ha habido violencia; al contrario, se ha observado una estabilidad real sobre el terreno y un aumento de la productividad en los sectores clave”, ha defendido.

En cualquier caso, el representante estadounidense ha insistido en que aún es imprescindible contar con partidos políticos “constituidos”, con movimientos organizados y con un “entorno mediático que permita las personas hacer campaña”, además de garantizar que “haya candidatos que puedan presentarse” a unos eventuales comicios. Ha recordado que “muchas de las personas que estaban en la cárcel estaban allí porque eran candidatos o porque apoyaban a candidatos o participaban en política. Por lo tanto, para celebrar elecciones es necesario contar con una sociedad civil y política real, y eso comienza, en el caso de Venezuela, con la ley de amnistía, la liberación de los presos políticos y la posibilidad de que los venezolanos que viven en el extranjero y desean participar en la vida política del país puedan regresar”.

Al respecto, ha añadido que también “hay que tener en cuenta cómo pueden votar los venezolanos que viven en el extranjero”, tras recordar que el expresidente Hugo “Chávez prohibió en su momento el voto consular, al igual que Maduro, porque estaban perdiendo muchos votos, como se puede imaginar”.

“Así que ahí está: hay un camino”, ha afirmado, remarcando que “ni siquiera han pasado nueve semanas desde la captura de Maduro” en el ataque estadounidense sobre Caracas del pasado 3 de enero, que se saldó con un centenar de muertos. “Creo que la vida en Venezuela hoy en día no es lo suficientemente buena, pero es sustancialmente mejor que hace nueve semanas, cuando esto podría haber tomado un rumbo muy diferente”, ha advertido, aludiendo a la evolución de la situación política y social tras la operación contra el mandatario.