El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha mantenido este lunes en la Casa Blanca una reunión con su homólogo alemán, Johann Wadephul, centrada en los “desafíos globales más urgentes”, dejando al margen las fricciones generadas por las reiteradas amenazas de Donald Trump de hacerse con la isla de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, “por las buenas o por las malas”.
Según una escueta comunicación del Departamento de Estado, “Los dos líderes han discutido los desafíos globales más urgentes, entre ellos asegurar las cadenas de suministro, garantizar que Venezuela ya no pueda ser un centro operativo para las actividades de nuestros adversarios en todo el mundo y promover los esfuerzos para lograr la paz entre Rusia y Ucrania”, resume la nota emitida por la diplomacia estadounidense.
En ese mismo comunicado, se detalla que Rubio y Wadephul han “reiterado la importancia de impedir que Irán desarrolle u obtenga armas nucleares” y, además, han “reafirmado su compromiso de profundizar la asociación entre Estados Unidos y Alemania en estas prioridades fundamentales”, de acuerdo con el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Desde el lado alemán, el jefe de la diplomacia ha recalcado en un breve mensaje en la red social X que “Europa necesita socios fiables en Washington, y Estados Unidos también necesita a Europa”, subrayando la relevancia de la cooperación transatlántica.
Wadephul, que ha expresado su gratitud a Rubio por “la cálida bienvenida y el intercambio sincero y profundo” durante su visita a la capital estadounidense, ha puesto el acento en X en los “intereses” comunes a ambos lados del Atlántico: “defender la democracia, la libertad y la autodeterminación”, una alusión velada a las aspiraciones de los groenlandeses, en pleno pulso por el empeño de la Administración Trump en anexionarse la isla, asunto que ha encendido las alarmas en Europa.
En paralelo, este mismo lunes, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha reiterado que la isla pertenece a Dinamarca y ha abogado por reforzar la cooperación con la OTAN para “defender” este territorio, en un contexto de creciente tensión por el interés estratégico que despierta la región.