Rusia acusa a Ucrania de un nuevo ataque con drones contra el gasoducto Turkstream

Gazprom denuncia un nuevo ataque con drones contra una estación compresora del gasoducto Turkstream, atribuido a Ucrania, sin daños graves en la infraestructura.

1 minuto

Los presidentes de Rusia y Turquía, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, durante el lanzamiento del proyecto Turkstream. -/Turkish Presidency/dpa

Publicado

1 minuto

La empresa gasista rusa Gazprom ha informado este jueves de un nuevo ataque, atribuido al Ejército ucraniano, contra instalaciones vinculadas al gasoducto Turkstream, infraestructura que ya ha sido objeto de acciones similares desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania.

“Esta noche de madrugada, la estación compresora que garantiza la seguridad de las exportaciones de gas a través de gasoducto Turkstream ha sido atacada por tres vehículos aéreos no tripulados”, ha indicado la propia compañía en un comunicado difundido a través de Telegram.

Según el comunicado, los ataques fueron “repelidos” por la intervención coordinada de las Fuerzas Armadas rusas y de unidades móviles de respuesta, lo que habría evitado daños de consideración en las instalaciones. Este episodio se añade a una larga serie de incidentes registrados en la región desde finales de febrero.

El más reciente hasta ahora se produjo a mediados de marzo, cuando se lanzaron varios ataques contra el Turkstream y el Blue Stream utilizando decenas de drones contra distintas estaciones compresoras de gas, entre ellas las de Beregovaya, Kazachia y Ruskaya. En aquel momento, la compañía aseguró que todos los aparatos no tripulados fueron neutralizados.

Gazprom utiliza el Turkstream para abastecer de gas natural a Turquía y a varios Estados del sur y sureste de Europa. Se trata de un doble gasoducto paralelo con una capacidad conjunta de 31.500 millones de metros cúbicos al año, operativo desde 2020.

Las fuerzas ucranianas atacan con frecuencia objetivos energéticos en territorio ruso, especialmente estaciones compresoras del Turkstream, con el objetivo de reducir la capacidad energética de Rusia y aumentar la presión en el contexto del conflicto bélico.