El Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa (FSB) informó este martes de la captura de tres individuos acusados de haber preparado un atentado contra un alto responsable de Seguridad ruso el pasado 2 de abril en un centro de negocios de Moscú.
Entre los arrestados figuran un militar ucraniano reclutado por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), un ciudadano moldavo y otro de nacionalidad rusa, según precisó el propio FSB en una nota oficial.
“Se constató que el ciudadano ucraniano es un miembro de las Fuerzas Armadas de Ucrania y que participó en operaciones militares contra las Fuerzas Armadas de Rusia en la provincia de Donestk, Zaporiyia y Sumi”, señala el comunicado del FSB.
El organismo de Inteligencia ruso sostiene además que el ciudadano ucraniano fue desplazado a Moscú para “realizar labores de reconocimiento y asesinar a un militar”.
“Siguiendo órdenes de su supervisor, extrajo componentes de un artefacto explosivo de un depósito, ensambló un artefacto explosivo improvisado con elementos detonantes, lo colocó en el maletero de un patinete eléctrico y lo entregó en el lugar del atentado terrorista, cerca de un centro de negocios en Moscú, para su detonación a distancia”, añade el comunicado.
En paralelo, el ciudadano moldavo habría sido incorporado a las filas de los servicios de Inteligencia ucranianos en diciembre de 2025 en Chisinau y posteriormente enviado a la capital rusa para efectuar tareas de reconocimiento y retransmitir en directo el ataque.
Por su parte, el ciudadano ruso habría facilitado imágenes e información visual para “determinar dónde estacionar el patinete eléctrico a cambio de dinero”, de acuerdo con la versión difundida por el FSB.
Según la agencia de noticias rusa TASS, “el artefacto contenía 1.5 kg de plástico explosivo junto con metralla con el fin de ser detonado en remoto, a través de una red Wi-Fi asignada a una “smart home” y un módem con tecnología 4G”.
En esta ocasión, la operación habría intentado reproducir un método similar al utilizado en el atentado terrorista que causó la muerte del jefe de las Tropas de Defensa Química, Biológica y Nuclear de Rusia, Igor Kirillov, y de su asistente, Ilya Polikarpov, el 17 de diciembre de 2024, atribuido a las fuerzas de seguridad ucranianas.