El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en ruso) comunicó este jueves que las fuerzas de seguridad del país han conseguido desbaratar un supuesto complot atribuido a la Inteligencia de Ucrania, cuyo objetivo habría sido atacar a un alto responsable militar en la península de Crimea, territorio incorporado por Moscú en 2014.
“Se ha evitado un acto terrorista que estaba siendo preparado por los servicios especiales de Ucrania contra un alto cargo militar que forma parte de las unidades del Ministerio de Defensa de Rusia”, ha indicado el FSB en un comunicado.
Según la versión difundida por el organismo, el presunto implicado sería un hombre de 39 años, residente en la ciudad de Sebastopol, que habría establecido contacto con una “organización terrorista prohibida en Rusia por iniciativa propia y a través de Telegram”. “Esta organización está controlada por los servicios especiales de Ucrania”, ha aseverado.
El informe detalla que el sospechoso se dedicaba a “recopilando información sobre posibles efectivos rusos con el objetivo de organizar actividades de sabotaje y terrorismo en el territorio ruso”. Asimismo, sostiene que “recibido la tarea de eliminar a un militar de las Fuerzas Armadas de Rusia colocando bajo su automóvil un artefacto explosivo improvisado controlado por radio”.
Las autoridades rusas aseguran que el hombre fue arrestado antes de poder ejecutar el ataque y permanece bajo custodia. El FSB acusa a los servicios de Inteligencia ucranianos de “seguir buscando a través de redes sociales e Internet posibles candidatos para perpetrar ataques terroristas y otros actos con el objetivo de dañar el país”.
“Todos aquellos individuos que accedan y ayuden al enemigo serán identificados, juzgados, perseguidos y encarcelados a penas que incluyen la cadena perpetua”, ha zanjado.