Rusia critica al OIEA por su respuesta al ataque a la central nuclear iraní de Bushehr

Lavrov acusa al OIEA de reaccionar de forma “muy inadecuada” al ataque estadounidense contra la central nuclear iraní de Bushehr, gestionada por Rusia.

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Sergei Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Europa Press/Contacto/Sergei Fadeichev

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El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha calificado este martes como “muy inadecuada” la reacción del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ante la denuncia presentada por Irán por el ataque estadounidense de hace una semana contra la central nuclear de Bushehr, una instalación de capital ruso.

Lavrov ha cuestionado la aparente legitimación de los ataques de Estados Unidos contra infraestructuras civiles, entre ellas instalaciones nucleares, y ha reprochado al OIEA que no esté actuando con la firmeza que, a su juicio, sería necesaria.

“La dirección del OIEA está reaccionando de forma muy inadecuada antes las amenazas directas a la seguridad nuclear que se está generando como consecuencia de la agresión desatada por Estados Unidos e Israel”, ha señalado durante un foro celebrado en Moscú.

Al mismo tiempo, ha incidido en que esta “dura agresión militar” por parte de Estados Unidos e Israel está comprometiendo la seguridad energética a escala global, así como el conjunto del comercio, el transporte y las comunicaciones internacionales, de acuerdo con la información difundida por la agencia estatal rusa TASS.

El jefe de la diplomacia rusa ha reiterado que Moscú aboga por iniciar negociaciones lo antes posible y “equilibrar intereses” en favor de la estabilidad regional y del resto de actores internacionales. En esta línea, ha remarcado que Rusia seguirá manteniendo conversaciones con Irán y con sus demás socios en la región del Golfo.

El pasado 17 de marzo, Irán comunicó al OIEA el impacto de un proyectil en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, operada por la empresa estatal rusa Rosatom. El complejo dispone de un reactor operativo de 1.000 megavatios y otros dos más en construcción, cada uno con la misma capacidad.