El Ejecutivo ruso ha expresado sus dudas sobre la verdadera implicación de varios Estados europeos con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y ha pedido al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que preste “mayor atención” a esta cuestión.
Según Moscú, el discurso de algunos gobiernos europeos sobre su adhesión al TNP mientras no muestran rechazo a la posible obtención de armas nucleares “no inspira confianza”. En este contexto, ha señalado directamente a Francia, que hace aproximadamente un mes anunció, a través de su presidente Emmanuel Macron, la ampliación de su programa nuclear.
“Hay muchos países en Europa con un ciclo de combustible nuclear desarrollado, a los que el OIEA debería prestar mayor atención”, ha subrayado la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, en una comparecencia ante la prensa. En esa intervención ha alertado de una tendencia “pronuclear” cada vez más visible en el continente en los últimos meses.
La portavoz ha puesto el foco en el proyecto francés, descrito como “completamente opaco y poco transparente”, destinado a reforzar su capacidad nuclear con el argumento de la “disuasión”. Moscú sostiene que esta iniciativa podría arrastrar a otros Estados europeos que no poseen armamento nuclear, según ha informado la agencia estatal rusa TASS.
En opinión de Zajarova, este tipo de movimientos mina los fundamentos del TNP y confirma las informaciones de los servicios de Inteligencia rusos sobre la supuesta intención de algunos países europeos de desarrollar su propio arsenal nuclear.