El Kremlin ha expresado este miércoles su rechazo al asesinato de altos responsables de Irán en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos, desencadenada tras la muerte del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, en un bombardeo israelí sobre la capital, Teherán.
“Condenamos firmemente las acciones destinadas a dañar la salud o incluso asesinar y liquidar a representantes de la cúpula de Irán, un país soberano e independiente, o de otros países”, ha señalado el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, en una comparecencia ante los medios.
“Condenamos estas acciones”, ha insistido, según ha informado la agencia rusa de noticias Interfax. Se trata de la primera reacción pública de Moscú al asesinato de Lariyani, considerado una figura de gran peso en Irán tanto en el ámbito político como en el de la seguridad.
Las autoridades iraníes han cifrado en su último recuento en más de 1.200 los muertos provocados por la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo el número de fallecidos a más de 3.000, en su mayoría civiles.
Entre las víctimas mortales de estos ataques se encuentran también el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios altos mandos del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Entre ellos figura el comandante de la fuerza paramilitar Basij, Golamreza Soleimani, muerto igualmente en un bombardeo llevado a cabo por Israel el pasado 16 de marzo.