El Gobierno ruso ha censurado con firmeza los bombardeos lanzados esta madrugada contra Venezuela, que califica de acto de “agresión armada” amparado en “pretextos insostenibles”, sin pronunciarse aún de forma directa sobre la “captura” del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la primera dama Cilia Flores, anunciada por el mandatario estadounidense Donald Trump.
“Esta mañana, Estados Unidos cometió un acto de agresión armada contra Venezuela. Esto es profundamente preocupante y condenable. Los pretextos utilizados para justificar tales acciones son insostenibles”, ha lamentado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en un comunicado.
“La hostilidad ideológica ha triunfado sobre el pragmatismo empresarial y la voluntad de construir relaciones de confianza y previsibilidad”, ha indicado el Ministerio, que reprocha a Washington haber optado por la confrontación en lugar de la cooperación.
“En la situación actual, es crucial, sobre todo, evitar una mayor escalada y centrarse en encontrar una salida mediante el diálogo. Creemos que todos los socios que puedan tener agravios entre sí deben buscar soluciones mediante el diálogo. Estamos dispuestos a apoyarlos en este proceso”, ha añadido el departamento dirigido por Sergei Lavrov, insistiendo en la vía negociadora como única salida responsable.
El Ministerio ha recordado que “América Latina debe seguir siendo la zona de paz que se declaró en 2014. Y a Venezuela se le debe garantizar el derecho a determinar su propio destino sin ninguna intervención externa destructiva, y mucho menos militar”, reclamando respeto absoluto a la soberanía venezolana.
Moscú ha reiterado igualmente su “solidaridad con el pueblo venezolano” y su “apoyo a la línea de su liderazgo bolivariano, orientada a proteger los intereses nacionales y la soberanía del país”, subrayando que seguirá respaldando la postura oficial de Caracas frente a las presiones externas.
Rusia se muestra además favorable a la iniciativa de las autoridades venezolanas y de varios líderes latinoamericanos para convocar de urgencia una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, con el objetivo de abordar la situación creada tras los ataques.
Por último, la Embajada de Rusia en Caracas continúa funcionando con normalidad pese al contexto actual y mantiene un contacto permanente con las autoridades venezolanas y con los ciudadanos rusos residentes en el país, sin que hasta el momento se hayan registrado heridos entre la comunidad rusa.