El Gobierno ruso ha asegurado este jueves que Estados Unidos e Israel “intentan sembrar la discordia” entre los países musulmanes al “provocar deliberadamente” a Irán para que “lance ataques en respuesta contra objetivos en múltiples países árabes”, en el marco del conflicto abierto tras la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv contra el país asiático, iniciada el 28 de febrero.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores de Rusia ha recalcado que “los agresores intentan sembrar la discordia en el mundo islámico durante el apogeo del Ramadán, el mes sagrado musulmán. Provocaron deliberadamente a Irán para que lanzara ataques de represalia contra objetivos en varios países árabes, lo que provocó pérdidas humanas y materiales, algo que Rusia lamenta profundamente”.
El departamento que dirige la diplomacia rusa ha acusado a Washington y a Israel de que “intentan arrastrar a los árabes a una guerra por intereses ajenos, mientras desvían la atención de la catastrófica situación del pueblo palestino”, y ha incidido en que Moscú se muestra “profundamente preocupado por el hecho de que la situación en Oriente Próximo”.
En la misma nota, Exteriores ha advertido de que “no hay signos de que Estados Unidos e Israel, que lanzaron una operación militar para derrocar al Gobierno legítimo de Irán bajo un pretexto totalmente inventado --en referencia a las acusaciones contra Teherán por sus supuestos intentos para obtener armas nucleares--, vayan a usar el sentido común y detener el derramamiento de sangre. Al contrario, de sus capitales emanan mensajes belicistas y el Ejército israelí ha lanzado una nueva invasión de Líbano”.
Ante este escenario, Moscú ha reiterado su petición de “un cese inmediato de las hostilidades, incluidos los ataques inaceptables contra territorio de países árabes del golfo Pérsico”. “Consideramos completamente inaceptables los ataques contra civiles y contra cualquier objeto civil, ya sea en Irán o en los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG)”, ha añadido el comunicado.
El Ministerio ha concluido que “está claro que la única forma de evitar que la región se suma en una mayor desestabilización es poner fin a la agresión estadounidense-israelí, que ha desencadenado una reacción en cadena que está causando sufrimiento a los árabes”.
Según las autoridades iraníes, la ofensiva de Estados Unidos e Israel ha provocado hasta ahora más de mil muertos en Irán. Entre las víctimas mortales se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos de las Fuerzas Armadas iraníes. Teherán ha contestado con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra bases estadounidenses situadas en varios países de Oriente Próximo.