Rusia dice haber frustrado un ataque terrorista contra la cúpula de su regulador de medios

Rusia afirma haber frustrado un atentado con coche bomba contra altos cargos de Roskomnadzor y acusa a la Inteligencia ucraniana de planear el ataque.

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Detalle de un coche de la Policía rusa MINISTERIO DEL INTERIOR RUSO

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Las autoridades rusas han informado este viernes de que lograron evitar un supuesto "ataque terrorista" dirigido contra altos responsables del Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación (Roskomnadzor), y han señalado directamente a los servicios de Inteligencia de Ucrania como artífices de estos preparativos.

En una nota oficial, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha afirmado que "los servicios de Inteligencia ucranianos intentan activamente afectar las medidas de seguridad en la información en Rusia, incluido el bloqueo de Telegram, usado ampliamente por el enemigo para llevar a cabo actos de sabotaje, terrorismo, extremismo, fraude informático y otros delitos graves".

El FSB sostiene que altos funcionarios y trabajadores de Roskomnadzor, "así como sus familiares", están recibiendo "amenazas" y que se estarían organizando "ataques" contra ellos. En este marco, el organismo de seguridad asegura que el pasado 18 de abril logró desbaratar un atentado con coche bomba cuyo objetivo era la cúpula del regulador de medios.

Según esta versión, siete personas "que apoyan una ideología ultraderechista y neofascista" y "que fueron reclutados por los servicios especiales ucranianos a través de Telegram" fueron arrestadas por su presunta implicación en la trama. El comunicado añade que el líder del grupo "fue neutralizado" en un tiroteo después de "ofrecer resistencia armada" a los agentes.

El FSB detalla que "durante la redada se incautaron un kilogramo de explosivos, una granada, una pistola, un silenciador, dos pistolas de aire, radios, parafernalia neonazi y símbolos de grupos paramilitares ucranianos, así como instrucciones sobre cómo unirse a una organización terrorista ucraniana prohibida en la Federación Rusa".

Por último, el servicio de seguridad acusa a Kiev de emplear redes sociales y distintas aplicaciones "para radicalizar a adolescentes y jóvenes rusos" mediante "la imposición del nihilismo, el odio a la humanidad y un amor por la violencia, el asesinato y el suicidio". En este contexto, cita más de 20 ataques contra centros escolares registrados desde 2018 y más de 300 supuestos planes similares "impedidos en la fase de preparación".