Rusia exige que cualquier prórroga del Nuevo START sea formal y rechaza fórmulas informales

Rusia insiste en que sólo aceptará una prórroga formal del Nuevo START mientras EEUU propone un nuevo tratado y China rehúsa sumarse al desarme nuclear.

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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante una reunión en el Kremlin (archivo) -/Kremlin/dpa

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante una reunión en el Kremlin (archivo) -/Kremlin/dpa

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El Kremlin ha recalcado este viernes que una eventual prórroga del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START sólo puede articularse de manera "formal" y ha remarcado que "cualquier extensión informal en este asunto es difícilmente concebible", un día después de que el acuerdo quedara sin efecto ante la ausencia de un entendimiento con Estados Unidos.

El portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha señalado que "las cláusulas pueden ser extendidas formalmente de alguna forma", en respuesta a las informaciones sobre posibles contactos entre Moscú y Washington para mantener de algún modo los límites fijados en el pacto, según ha informado la agencia rusa de noticias Interfax.

El jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la posibilidad de negociar un tratado "nuevo, mejorado y modernizado" que "pueda perdurar en el futuro" con el objetivo de recortar los arsenales nucleares de ambas potencias, y en las últimas semanas ha reiterado la necesidad de que China se incorpore a estas conversaciones.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, ha reiterado este viernes su llamamiento a Washington para que "reinicie el diálogo con Rusia sobre estabilidad estratégica" y ha indicado que Pekín "no tiene detalles específicos" sobre la propuesta de Trump para un nuevo acuerdo, según ha publicado el diario 'Global Times'.

El propio Lin manifestó el jueves el "pesar" de China por la expiración del Nuevo START y subrayó que el país asiático no prevé sumarse a negociaciones de desarme nuclear con Estados Unidos y Rusia, al considerar que sus capacidades nucleares "no están al mismo nivel" que las de las dos principales potencias mundiales.

El tratado fue suscrito en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, y entró en vigor en febrero de 2011 tras la ratificación del documento por ambas capitales. No obstante, el presidente ruso, Vladimir Putin, comunicó la suspensión de la participación de Rusia en febrero de 2023, en pleno desarrollo de la invasión de Ucrania, y desde entonces las partes no han logrado pactar su renovación.