Rusia impone 14 años de prisión al exgobernador de Kursk por sobornos en obras defensivas

Un tribunal ruso condena a 14 años al exgobernador de Kursk por sobornos ligados a contratos de fortificaciones en la frontera con Ucrania.

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El exgobernador de la región rusa de Kursk Alexei Smirnov Europa Press/Contacto/Vladimir Gerdo

El exgobernador de la región rusa de Kursk Alexei Smirnov Europa Press/Contacto/Vladimir Gerdo

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Un tribunal de Rusia ha sentenciado este lunes al exgobernador de la región de Kursk, Alexei Smirnov, a 14 años de prisión, además de imponerle una inhabilitación de 10 años para ejercer cargos públicos, por su implicación en un caso de corrupción vinculado a la construcción de fortificaciones defensivas en la frontera con Ucrania.

El tribunal del distrito Leninsky de Kursk ha considerado a Smirnov responsable de dos delitos de soborno recogidos en el artículo 290 del Código Penal ruso y le ha impuesto una sanción económica de 400 millones de rublos (4 millones de euros), según ha recogido la agencia de noticias Interfax.

La Justicia ha ordenado igualmente que Smirnov, que se declaró culpable por soborno, indemnice al Estado con más de 20,9 millones de rublos (225.000 euros) por los fondos desviados. La Fiscalía había reclamado para él una condena de 15 años de cárcel.

De acuerdo con la acusación, tanto Smirnov como el exvicegobernador Alexei Dedov habrían recibido dicha suma de varias compañías a cambio de la concesión de contratos para levantar fortificaciones defensivas en el contexto de la ofensiva militar lanzada por Ucrania en agosto de 2025, en el marco de la guerra iniciada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en febrero de 2022.

Durante esa ofensiva, Kiev llegó a controlar alrededor de 1.200 kilómetros cuadrados y más de un centenar de localidades. Moscú se vio obligada entonces a desviar recursos y atención del frente en territorio ucraniano para expulsar a las fuerzas enemigas asentadas en su propio suelo.

Esta situación contribuyó a que la guerra en Ucrania entrara en una fase de bloqueo, con unas líneas de combate prácticamente congeladas. El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió al asumir la Presidencia que pondría fin al conflicto “con apenas una llamada telefónica”, aunque las distintas rondas de diálogo para alcanzar un acuerdo de paz no han logrado resultados hasta la fecha.