Rusia ha llevado a cabo este viernes una nueva ofensiva contra la región ucraniana de Odesa, en el suroeste del país, utilizando misiles balísticos y más de 170 drones, que han impactado en infraestructuras consideradas críticas y en la Reserva Natural del delta del Danubio, sin causar víctimas.
Según ha detallado el jefe de la administración militar regional, Oleh Kiper, en una publicación en Telegram, el Ejército ruso ha vuelto a atacar la zona de Odesa, provocando graves daños en el puerto marítimo, en relevantes infraestructuras de transporte y en diversos edificios administrativos y bloques de viviendas.
“Se han producido daños en infraestructuras portuarias, de transporte y residenciales. En varios lugares, entre ellos el territorio de la Reserva de la Biosfera del Danubio, se han declarado incendios que ya han sido extinguidos por los equipos de rescate. Afortunadamente, no hay víctimas mortales ni heridos”, ha aclarado el militar ucraniano.
Las autoridades ucranianas continúan trabajando sobre el terreno para paliar los efectos del ataque y evaluar con detalle el alcance de los destrozos.
Este nuevo bombardeo se produce un día después de que Rusia lanzara el jueves su ofensiva más letal en lo que va de año contra varias ciudades ucranianas, entre ellas Odesa, que se saldó con 17 personas fallecidas y más de cien heridos.