Rusia ha reiterado que no mantiene contactos ni conversaciones directas con Estados Unidos sobre la situación y el porvenir de Afganistán, país controlado por los talibán desde 2021 y cuyas autoridades solo cuentan con un reconocimiento internacional limitado.
El enviado especial del presidente ruso, Vladimir Putin, para Afganistán, Zamir Kabulov, explicó a la agencia rusa Tass que Washington y Moscú siguen sin entablar negociaciones bilaterales en relación con el país centroasiático.
De este modo, el escenario continúa igual que durante la Administración de Joe Biden, cuando el propio Kabulov ya recalcó que no existían contactos tras la toma de Kabul por los talibán y que no había canales diplomáticos operativos con Washington.
En los últimos meses, Moscú ha vuelto a mostrar su rechazo a cualquier presencia militar extranjera en Afganistán, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestara en varias ocasiones su intención de recuperar el control de la base aérea de Bagram y llegara incluso a amenazar con emplear la fuerza militar.
Mientras tanto, el Gobierno afgano ha confirmado que mantiene conversaciones con las autoridades estadounidenses para estudiar una posible reapertura de sus embajadas en Washington y Kabul. Rusia figura entre las escasas potencias que reconocen a los talibán en Afganistán como las autoridades legítimas del país.