Rusia ha vuelto a expresar este miércoles su oposición frontal al despliegue de fuerzas militares extranjeras en Ucrania dentro de un posible acuerdo de paz, subrayando que este escenario resulta “categóricamente inaceptable” para Moscú.
“Rusia ha dejado claro en repetidas ocasiones que la presencia de tropas occidentales en territorio ucraniano, bajo cualquier bandera, amenaza nuestra seguridad. Consideraremos a estas tropas como objetivos militares legítimos”, ha señalado la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, en declaraciones recogidas por la agencia estatal rusa TASS.
La representante de Exteriores ha vuelto a incidir en la interpretación rusa del conflicto en Ucrania, remarcando que “fue la expansión desenfrenada del espacio geopolítico de la OTAN” lo que provoco la guerra en Ucrania. “Esto se convirtió en una de las causas fundamentales del conflicto. Sin eliminar esto, su resolución es imposible”, ha declarado.
Zajarova ha subrayado asimismo que Moscú pretende abordar este asunto “por medios militares o políticos”, apuntando que Rusia plantea “varias opciones” para avanzar en esta dirección.
En el contexto de las garantías de seguridad vinculantes que la Coalición de Voluntarios prevé ofrecer a Ucrania, Reino Unido y Francia se han comprometido al envío de tropas a territorio ucraniano una vez finalice la guerra, con el objetivo de reforzar a Kiev y disuadir futuras agresiones rusas.
Ante estos planes, Moscú ha reiterado que considerará dicho despliegue “una intervención extranjera” y “una amenaza directa para la seguridad” del país, por lo que ha avisado de que “todas” las unidades e instalaciones extranjeras en Ucrania “serán consideradas objetivos militares legítimos de las Fuerzas Armadas de Rusia”.