Las autoridades rusas han anunciado este lunes la expulsión de un alto funcionario de la Embajada de Reino Unido en Moscú, al que han concedido un plazo de dos semanas para abandonar el país tras ser señalado por los servicios de Inteligencia rusos por presuntas labores de espionaje.
El diplomático ha sido identificado como Johann Janse van Rensburg y, de acuerdo con el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en inglés), sus movimientos fueron “expuestas en el marco de una operación de Contrainteligencia que ha dejado al descubierto actividades de espionaje encubiertas en la Embajada”.
Según el FSB, el representante británico trataba de obtener “información sensible en reuniones informales con expertos rusos sobre cuestiones económicas”. “El FSB detectó indicios de que estas actividades ponían en peligro la seguridad nacional”, ha señalado el organismo de Inteligencia en un comunicado difundido tras el anuncio.
Las autoridades rusas también sostienen que Van Rensburg habría facilitado “información falsa” para poder acceder al territorio nacional. En este contexto, han instado a la ciudadanía a “abstenerse de reunirse con altos cargos británicos en encuentros no oficiales no organizados por el Ministerio de Exteriores para evitar responsabilidades penales”.