La compañía nuclear estatal rusa Rosatom ha comunicado este jueves que tiene previsto organizar en abril dos nuevas fases de salida del personal destinado en la central nuclear iraní de Bushehr, instalaciones que fueron objeto de ataques el pasado martes.
“Estamos preparando dos oleadas más de evacuación para principios de abril, pero esto está condicionado a que algunas personas permanezcan en las instalaciones y garanticen la seguridad de los equipos”, ha explicado el director de Rosatom, Alexei Lijachev.
El responsable de la empresa rusa ha indicado además a los medios que las 163 personas evacuadas el día anterior llegarán a lo largo de la noche a territorio armenio, mientras que otro contingente de 300 trabajadores ya se encuentra en ruta hacia el paso fronterizo entre Irán y Armenia, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias Interfax.
Esto tiene lugar después de que el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) informara de que Irán le notificó el martes que “otro proyectil alcanzó las instalaciones de la central nuclear de Bushehr”, sin provocar daños materiales ni heridos.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, insistió en su llamamiento a la “máxima contención” para “evitar riesgos de seguridad nuclear durante el conflicto”, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
La planta de Bushehr, gestionada por Rosatom, dispone de un reactor operativo de 1.000 megavatios y de otros dos reactores adicionales en fase de construcción con la misma potencia cada uno. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, advirtió recientemente a Washington del peligro que supone atacar centrales nucleares en territorio iraní.