El Kremlin ha negado este lunes que esté sobre la mesa una movilización masiva para aumentar sus efectivos en Ucrania, después de que varios gobiernos europeos hayan advertido de supuestos planes de Rusia para sustituir las bajas sufridas y preparar una nueva gran ofensiva cuando termine el invierno.
“Este tema no está en la agenda”, ha remarcado el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, al ser preguntado por las recientes afirmaciones del presidente de Finlandia, Alexander Stubb, sobre esta cuestión, según informa la agencia TASS.
Semanas atrás, las autoridades ucranianas señalaron que Rusia planeaba llamar a filas a unas 409.000 personas ante el elevado número de bajas en el frente, lo que por primera vez desde el inicio de la invasión habría llevado al Kremlin a valorar un reclutamiento mucho más amplio.
Hasta el momento, las campañas de reclutamiento habían afectado en menor medida a las grandes ciudades y se habían concentrado sobre todo en regiones del interior del país, tradicionalmente más empobrecidas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, estimó hace unos días en una entrevista con el diario francés 'Le Monde' que entre 30.000 y 35.000 militares rusos estaban cayendo cada mes. “No puede mantener el ritmo de movilización, de reclutamiento por contrato, y desde luego del entrenamiento de sus tropas”, afirmó.