El Gobierno ruso ha desmentido que la Embajada de Qatar en Kiev fuera un blanco intencionado en el gran ataque lanzado en la madrugada del viernes contra la capital ucraniana, y sostiene que los desperfectos sufridos por la legación diplomática se produjeron por un error de las defensas antiaéreas de Ucrania.
“Las misiones diplomáticas nunca han sido blanco de ataques de las Fuerzas Armadas rusas”, ha hecho saber el Ministerio de Asuntos Exteriores en su cuenta de Telegram.
El departamento que dirige la diplomacia rusa subraya que, “no existen objetivos militares ni de otro tipo en las inmediaciones de la misión diplomática qatarí”, por lo que atribuye los daños registrados en el edificio a un fallo del sistema de defensa aérea ucraniano durante la interceptación del ataque.
En su mensaje, Exteriores remarca además que “Rusia considera al Estado de Qatar un Estado amigo y un socio prioritario”, insistiendo en que no tenía intención alguna de atacar la representación qatarí en territorio ucraniano.
El bombardeo ruso causó al menos cuatro fallecidos y 20 heridos, y destacó por la utilización, por segunda vez desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, del misil de tipo 'Oreshnik', diseñado con capacidad para portar cabezas nucleares.
Las autoridades de Moscú presentaron este ataque como “una respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra el presidente de la Federación Rusa (Vladimir Putin) en la región de Nóvgorod, que tuvo lugar el 29 de diciembre de 2025”, un episodio cuya existencia niega Ucrania y que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también ha puesto en cuestión.