Rusia reclama que la guerra no alcance el mar Caspio y niega ataques israelíes a sus buques

Moscú urge a que la guerra de Oriente Próximo no se extienda al mar Caspio y niega ataques israelíes contra buques rusos supuestamente rumbo a Irán.

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El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, durante una rueda de prensa en la capital de Rusia, Moscú. -/Kremlin Press Office/dpa

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, durante una rueda de prensa en la capital de Rusia, Moscú. -/Kremlin Press Office/dpa

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Las autoridades rusas han instado este martes a “no expandir el conflicto” de Oriente Próximo hacia la región del mar Caspio y han negado que se hayan registrado ataques del Ejército israelí contra barcos rusos que supuestamente trasladarían armamento a Irán, en el contexto de la ofensiva lanzada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha indicado que Moscú “percibiría de forma muy negativa” cualquier extensión de la guerra a esta zona. Sus palabras se producen menos de una semana después de que Israel informara de ataques contra embarcaciones iraníes en aguas del mar Caspio.

“Moscú lo vería manera extremadamente negativa”, ha reiterado en una comparecencia ante la prensa, según ha recogido la agencia rusa Interfax. Con esta declaración, Peskov se alinea con la inquietud expresada por Teherán, que también teme un agravamiento de la situación en este enclave estratégico.

En relación con los rumores sobre posibles daños a barcos rusos, el portavoz del Kremlin ha añadido: “Sobre esas informaciones específicas de que algunos barcos rusos se han visto alcanzados no tenemos detalles sobre esto. No tenemos información sobre este asunto”.

La semana pasada, tras los anuncios de las autoridades israelíes sobre objetivos iraníes destruidos en estos ataques, la portavoz del Ministerio de Rusia, Maria Zajarova, remarcó que existe una “gran preocupación” por lo que está ocurriendo en el mar Caspio, con especial atención al puerto iraní de Bandar Anzali.

Por su parte, las autoridades iraníes han cifrado en más de 1.500 los muertos provocados por la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo el número de fallecidos a más de 3.000, en su mayoría población civil.