El Ejecutivo ruso ha informado este jueves de que ha puesto en manos de Estados Unidos unas presuntas evidencias sobre el intento de ataque atribuido a Ucrania contra una residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, en el noroeste del país, en pleno contexto de conversaciones para un posible alto el fuego.
Según el Ministerio de Defensa, “los materiales que contienen datos de ruta descifrados y el controlador del dron ucraniano”, abatido durante la noche del 29 de diciembre de 2025, fueron entregados “a un representante de la oficina del agregado militar en la Embajada de Estados Unidos en Moscú”, tal y como recoge una escueta nota difundida en su canal de Telegram.
Desde el Kremlin se sostuvo que el supuesto intento de ataque no constituye solo una agresión contra Putin, sino también contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, y sus “esfuerzos” para lograr una salida negociada a la invasión rusa de Ucrania. En la misma línea, las autoridades rusas advirtieron entonces que “este tipo de acciones imprudentes no quedarán sin respuesta”.