Las autoridades rusas han recalcado este lunes su "interés" en seguir cultivando una relación constructiva con el Gobierno de Hungría después de la victoria del partido Tisza, liderado por el conservador Péter Magyar, en las elecciones celebradas el pasado fin de semana, unos comicios que ponen punto final a más de 15 años de mandato de Viktor Orbán.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha señalado en rueda de prensa que "estamos interesados en construir buenas relaciones con Hungría, al igual que con todos los países europeos", según ha recogido la agencia de noticias TASS.
Al mismo tiempo, ha lamentado que "desafortunadamente, la reciprocidad con estos países europeos no es posible de momento, pero Rusia está abierta al diálogo". Con estas palabras, ha aludido al deterioro de los vínculos entre Moscú y la Unión Europea en el contexto de la invasión rusa de Ucrania, iniciada hace más de cuatro años y aún en curso.
Peskov ha añadido que el Ejecutivo ruso "respeta la elección del pueblo húngaro" al respaldar a Magyar, quien ha manifestado que su propósito es "restaurar la completa membresía de Hungría en el seno de la Unión Europea y la OTAN" tras las controversias generadas por la política de su antecesor, a quien con frecuencia se ha calificado de "prorruso" por su negativa a apoyar nuevos paquetes de sanciones contra Rusia o a incrementar la ayuda a Ucrania.
El futuro primer ministro de Hungría ha puesto en valor la "histórica" participación y el "histórico resultado" obtenido, con dos tercios del Parlamento bajo su control, lo que a su juicio permitirá "hacer la transición más eficaz, pacífica y suave".
El partido Tisza se ha impuesto en las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría y obtendrá al menos 138 de los 199 escaños del Parlamento unicameral, de acuerdo con los datos oficiales, una cifra que le otorga la mayoría cualificada de dos tercios necesaria para sacar adelante reformas legales de gran calado.
Magyar, que ha comparecido públicamente poco después de conocerse los resultados, ha ondeado una gran bandera húngara con la que ha escenificado el final del "régimen de Orbán" tras el "milagro" de estos comicios. "Hemos liberado juntos Hugnría. Hemos recuperado nuestra patria", ha proclamado.