El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, confirmó este viernes que está en sintonía con Marco Rubio, su homólogo de Estados Unidos, en que nunca se debe permitir una confrontación militar directa entre Estados Unidos y Rusia. Al mismo tiempo, Washington evalúa opciones para solucionar el conflicto en Ucrania, incluyendo la imposición de aranceles.
Estamos totalmente de acuerdo con esto. También es resultado del entendimiento mutuo alcanzado durante el diálogo ruso-estadounidense, expresó el principal diplomático ruso, destacando la utilidad y los resultados de las conversaciones sobre Ucrania entre Moscú y Washington.
Lavrov mencionó que gracias a la persistencia del presidente Donald Trump, el régimen de Kiev aceptó su propuesta de reanudar las negociaciones en Estambul. Resaltó que ya se han realizado tres rondas de diálogo, logrando importantes acuerdos humanitarios, aunque sin avances significativos hacia la paz.
Además, señaló que la reanudación del diálogo directo por parte de la actual administración estadounidense se corresponde plenamente con la práctica diplomática habitual, cuya negativa bajo el mandato de Joe Biden contradecía el sentido común, según un comunicado de la oficina diplomática.
Por otro lado, elogió que los estadounidenses, a diferencia de los europeos, que se centran en una rusofobia agresiva, son conscientes de la realidad actual y tratan de considerar las causas profundas. Criticó a los europeos por exigir histéricamente que Ucrania sea arrastrada a la OTAN y preparada para la guerra con Rusia.
Estamos convencidos de que Estados Unidos, que, a diferencia de muchos hipócritas de la Unión Europea, está sinceramente interesado en garantizar los Derechos Humanos y los de las minorías nacionales, podría ofrecer una evaluación objetiva de tal situación, consideró Lavrov.
