Rusia y China han tumbado este martes, mediante el uso de su poder de veto, un proyecto de resolución impulsado por Bahréin en el Consejo de Seguridad de la ONU que reclamaba el fin inmediato por parte de Irán de los ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz y animaba a los Estados a coordinar esfuerzos para reforzar la seguridad marítima, incluso mediante escoltas navales.
El borrador, que obtuvo el respaldo de 11 miembros del Consejo, reiteraba que los Estados miembros pedían además el cese de los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas plantas de desalinización y las instalaciones de petróleo y gas.
Asimismo, el texto instaba a los países a coordinar “esfuerzos de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad de la navegación a través del estrecho de Ormuz, incluso mediante la escolta de buques mercantes y comerciales”. Este último punto fue rechazado por China, que subrayó que no apoya ninguna solución de carácter militar al conflicto en la zona del estrecho.
El borrador señalaba además que los Estados miembros, conforme al Derecho Internacional, tienen derecho a defender sus buques de los ataques y provocaciones, incluidos los que menoscaben los derechos y libertades de navegación reflejados en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El documento manifestaba igualmente su disposición a estudiar la adopción de nuevas medidas contra quienes emprendan acciones que menoscaben los derechos y libertades de navegación y obstaculicen el paso en tránsito o la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb.