Rusia y Estados Unidos han celebrado un encuentro entre delegaciones de negociadores en el estado de Florida, en el marco de los esfuerzos de Moscú y Washington por reimpulsar sus vínculos económicos a través del lanzamiento de proyectos concretos.
La delegación rusa, liderada por el asesor presidencial Kirill Dimitriev, se ha reunido con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff y con Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. “Los equipos debatieron diversos temas y acordaron mantenerse en contacto”, ha señalado Witkoff en un mensaje en el que confirma la cita de Florida, aunque sin ofrecer más detalles sobre el contenido de las conversaciones.
Por su parte, medios de comunicación rusos apuntan que el desplazamiento de Dimitriev se llevó a cabo por encargo directo del presidente ruso, Vladimir Putin, dentro de los grupos de trabajo dedicados a reanudar la cooperación económica entre ambos países.
Dimitriev ha explicado que las conversaciones se orientaron a iniciativas que permitan reconstruir las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, además de abordar asuntos de actualidad como la crisis energética derivada de la guerra en Irán, según ha recogido la agencia rusa TASS.
De acuerdo con el representante ruso, en Washington crece la percepción sobre la importancia del petróleo y el gas rusos para la estabilidad de la economía global, en una reunión en la que Moscú volvió a poner sobre la mesa la continuidad de las sanciones impuestas contra el sector energético ruso.
El responsable del Fondo Ruso de Inversión Directa lleva meses al frente de las conversaciones para cumplir el objetivo compartido por Moscú y Washington de reactivar la cooperación económica y comercial. No obstante, en sus intervenciones, el emisario de Putin insiste en que la reanudación de los intercambios pasa por atender también los intereses rusos, con especial énfasis en el levantamiento de las sanciones.