El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha afirmado este martes que los países que integran la Alianza Atlántica siguen “día a día” la evolución de la crisis en Irán, ante una situación que ha calificado de “repulsiva” y marcada por una “violencia masiva” ejercida, a su entender, por Teherán contra su propia ciudadanía.
“Lo que está ocurriendo en Irán es repulsivo. Puedo asegurarles que los aliados de la OTAN están gestionando esta crisis día tras día y en contacto constante al respecto. Pero creo que todos podemos estar de acuerdo en que deseamos lo mejor”, ha indicado durante un foro celebrado en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, organizado por el grupo de los liberales (Renew Europe).
Rutte ha condenado el empleo de la fuerza y la represión contra la población civil y ha subrayado que la democracia no se reduce a la mera existencia de cámaras legislativas, sino que “también son los medios de comunicación libres y el derecho a protestar y a expresar las propias opiniones”.
En esta línea, el máximo responsable político de la OTAN ha responsabilizado al Ejecutivo iraní de desplegar una “violencia masiva” contra su pueblo y ha mencionado los numerosos informes que documentan la muerte de manifestantes durante la represión.
Las palabras de Rutte llegan en un momento de dura respuesta de las autoridades iraníes frente a las protestas contra el Gobierno, que arrancaron hace unas dos semanas en las principales urbes del país, alentadas por la crisis económica y el deterioro del nivel de vida.
De acuerdo con el último recuento difundido por la ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, al menos 500 personas han perdido la vida desde el inicio de las movilizaciones. Entre los fallecidos se encuentran 47 miembros de las fuerzas de seguridad, un fiscal, 483 manifestantes, ocho menores de edad y cinco civiles ajenos a las protestas.
La organización eleva, además, a 10.681 el número de detenidos que permanecen encarcelados en relación con las manifestaciones y alerta de que el corte del servicio de Internet desde hace tres días complica seriamente la obtención y verificación de datos sobre el terreno.