El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha salido al paso de las críticas por su discreción durante la crisis abierta en el seno de la Alianza Atlántica a raíz de las aspiraciones de Estados Unidos sobre Groenlandia. El dirigente neerlandés ha argumentado que mantiene un perfil bajo porque está trabajando “entre bastidores” y rehúye pronunciarse “en público” para no perder capacidad a la hora de “desescalar la tensión”.
Rutte se ha pronunciado en un panel de debate titulado “¿Puede Europa defenderse a sí misma?” celebrado en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde ha insistido en que la Unión Europea se encuentra protegida y ha subrayado de nuevo la relevancia estratégica de la región ártica.
“Mi papel como secretario general de la OTAN, cuando hay tensión dentro de la Alianza, la ha habido en el pasado entre Grecia y Turquía, ha habido otros momentos en los que hubo tensión, y mis predecesores siempre hicieron lo mismo y sabían que no debían comentar nada en público, eso es imposible”, ha señalado, reivindicando la línea de actuación seguida por quienes le precedieron en el cargo.
El responsable de la OTAN ha insistido en que, si expresara abiertamente su postura sobre la amenaza de Estados Unidos de anexionarse parte del territorio de otro Estado miembro, perdería toda capacidad de mediación y no podría coordinarse con el resto de líderes aliados para “difuminar la tensión o desescalar”.
“Por eso no me oirán comentar (este asunto). Pueden estar seguros de que estoy trabajando en este asunto entre bastidores, pero no puedo hacerlo en público”, ha recalcado, evitando de nuevo entrar en detalles sobre la situación en la isla situada en el Ártico.
Al mismo tiempo, ha admitido que es plenamente consciente de “las tensiones en este momento” y ha defendido que “la única manera” de gestionarlas pasa por una “diplomacia contundente”. “Y en lo que respecta al Ártico, creo que el presidente Trump tiene razón, otros líderes en la OTAN tienen razón. Necesitamos defender el Ártico”, ha concluido.