Sánchez reafirma en The Economist su "no a la guerra" y defiende la independencia de la política exterior española

En un artículo en The Economist, Pedro Sánchez defiende que España no se somete a “obediencia ciega” ante Estados Unidos y reitera que la guerra no es la solución al conflicto con Irán

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al Gran Duque Guillermo V, en el Palacio de la Moncloa, a 5 de marzo de 2026, en Madrid (España). Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al Gran Duque Guillermo V, en el Palacio de la Moncloa, a 5 de marzo de 2026, en Madrid (España). Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado su rechazo a la ofensiva militar lanzada contra Irán por Estados Unidos e Israel a las páginas de la revista The Economist, donde ha publicado un artículo en el que defiende la posición de España y subraya que su país no se rige por una “obediencia ciega” hacia Washington.

En el artículo, Sánchez explica las razones que motivan la posición firme de España contra la guerra, en un contexto de escalada de tensiones en Oriente Medio que ha generado preocupación internacional por sus posibles repercusiones humanitarias y geopolíticas.

“Los verdaderos aliados se deben apoyo mutuo en tiempos de lucha, pero no obediencia ciega en una senda imprudente”, afirma el presidente español, en alusión a las críticas vertidas por el expresidente estadounidense Donald Trump sobre la negativa de España a respaldar la ofensiva militar.

La posición de España no obedece a la Administración Trump

Sánchez enfatiza que su postura no obedece a antipatías hacia la Administración Trump ni a simpatías con el régimen iraní, al que califica de “brutal”, sino a una convicción profunda de que la guerra no es la respuesta y de que las soluciones deben buscarse a través del diálogo diplomático y el respeto al derecho internacional.

El presidente recuerda en su texto que España ha abogado desde el primer momento por una salida pacífica al conflicto y por fortalecer los canales de negociación entre las partes implicadas, en línea con los esfuerzos de la Unión Europea y Naciones Unidas para contener la crisis y evitar una escalada mayor.