El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo este lunes una conversación telefónica con el primer ministro iraquí, Mohamed al Sudani, en la que ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de trasladar la guerra de Irán al debate de la Asamblea General de la ONU.
Según detalló la oficina del jefe del Ejecutivo iraquí en un comunicado oficial, “Los dos líderes han acordado también trabajar conjuntamente para convocar una sesión de la Asamblea General de la ONU para abordar las repercusiones de la guerra y las formas de evitar la expansión del conflicto”.
El Gobierno iraquí explicó que durante la llamada se analizó en profundidad la situación en Oriente Próximo, sus efectos sobre la seguridad regional e internacional y el impacto que está teniendo en las cadenas de suministro a escala global.
En este contexto, Sánchez y Al Sudani subrayaron la importancia de “reforzar la coordinación e integrar los esfuerzos de la comunidad internacional para lograr un cese inmediato de la escalada y limitar las consecuencias antes de que sea más difícil contenerlas”.
Ambos mandatarios defendieron igualmente un “diálogo constructivo” como “la vía más eficaz para lograr la desescalada, evitar que se extienda el conflicto y salvaguardar la estabilidad regional e internacional”, al tiempo que alertaron sobre las graves consecuencias humanitarias y económicas del enfrentamiento, de acuerdo con la nota difundida por Bagdad.
Al Sudani advirtió además del auge de las ideologías extremistas y del terrorismo, remarcando que sus efectos trascienden las fronteras de Oriente Próximo y alcanzan también a Europa.
Por su parte, Pedro Sánchez reiteró su apuesta por soluciones “justas y pacíficas” a los conflictos y la conveniencia de reforzar la seguridad y la estabilidad en toda la región, destacando el papel desempeñado por Irak y sus esfuerzos en esta dirección.
En paralelo, este mismo lunes el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, mantuvo una conversación con su homólogo iraquí, Fuad Huseín. En ella le trasladó su “solidaridad y apoyo” tras los ataques sufridos por Irak, condenó estas agresiones y reclamó “el cese de la violencia y la desescalada”. “El derecho internacional debe ser respetado. Hay que volver al diálogo y diplomacia”, concluyó el jefe de la diplomacia española en un mensaje difundido en redes sociales.