Sara Duterte oficializa su candidatura a las presidenciales de Filipinas de 2028

Sara Duterte confirma su candidatura a las presidenciales de 2028 y arremete contra el Gobierno de Marcos Jr, al que acusa de corrupción.

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La vicepresidenta filipina, Sara Duterte, habla en el escenario con una gran imagen recortada de su padre, el expresidente Rodrigo Duterte Europa Press/Contacto/Charles M. Vella

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La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, ha confirmado este miércoles que concurrirá a las elecciones presidenciales de 2028, en una comparecencia pública en la que ha pedido disculpas a la ciudadanía por haber facilitado la llegada al poder de Ferdinand Marcos Jr, al que ha señalado directamente por presunta corrupción.

“Soy Sara Duterte, me presentaré a las elecciones presidenciales de Filipinas”, ha declarado leyendo un discurso de cinco páginas ante los periodistas, en un acto en el que ordenó retirar del atril el emblema oficial de la Oficina de la Vicepresidencia.

El anuncio ha estado acompañado de duras acusaciones contra el actual Gobierno, por las que ha solicitado “perdón” a los filipinos y ha lamentado “haber contribuido a la elección de BBM como presidente de nuestro país”, en referencia al apodo de Ferdinand Marcos Jr, Bongbong. También ha defendido su dimisión en 2024 como titular de Educación, ante un presupuesto para 2025 “manchado de corrupción”, y ha asegurado que cuestiona la integridad del Ejecutivo de Marcos Jr desde los primeros compases del mandato.

“No puedo arrodillarme ante cada filipino para implorar perdón. En cambio, ofrezco mi vida, mi fuerza y mi futuro al servicio de nuestra nación”, ha proclamado desde el podio, reprochando al Gobierno su gestión en múltiples frentes, desde el encarecimiento de los productos básicos hasta la política exterior, pasando por el tráfico y consumo de drogas.

Al mismo tiempo, Duterte se ha presentado como blanco de ataques “guionizados” y ejecutados con “toda la maquinaria del poder”, aunque ha recalcado que no teme por su propia seguridad, sino “por la próxima generación”.

Su intervención se produce en un contexto marcado por varias iniciativas de 'impeachment' en su contra: una primera, registrada a finales de enero y declarada inconstitucional; otras dos presentadas el 2 de febrero y admitidas a trámite por el secretario general de la Cámara, Cheloy Garafil; y una cuarta, promovida el 9 de febrero por organizaciones religiosas, sacerdotes y abogados. Esta última la acusa, entre otros cargos, de presunta traición a la confianza pública, corrupción y sobornos, vinculados al supuesto uso irregular de al menos 612 millones de pesos filipinos (más de 8,9 millones de euros) en fondos confidenciales.

La tensión entre Sara Duterte y Ferdinand Marcos Jr. —herederos de clanes políticos que fueron aliados en el pasado— se alimenta, en gran medida, de la entrega al Tribunal Penal Internacional (TPI) de Rodrigo Duterte, padre de la actual vicepresidenta. El exmandatario está acusado en La Haya de crímenes contra la humanidad por la llamada guerra contra las drogas durante su presidencia, cargo al que accedió dejando la Alcaldía de Davao en manos de su hija mayor, hasta entonces vicealcaldesa de la ciudad.