Al menos trece menores han sido raptados por supuestos integrantes del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) liderado por Joseph Kony durante una incursión contra una aldea de la provincia de Bas-Uelé, en el norte de la República Democrática del Congo (RDC), según han denunciado las autoridades congoleñas.
El responsable de la zona de Sasa, Dieudonné Dingbo, explicó al portal congoleño de noticias 7sur7 que el asalto tuvo lugar a finales de la semana pasada en la localidad de Kpokpo, en el territorio de Ango, y precisó que entre los secuestrados figuran nueve niñas y cuatro niños.
Asimismo, subrayó que los atacantes saquearon varios centros sanitarios y lamentó que “ahora no queda nada para salvar la vida de la población en esta aldea”. “Nos hemos quedado sin cualquier material para poder ayudar a la población”, afirmó, al describir la situación de desamparo en la que ha quedado la comunidad.
Dingbo arremetió además contra la limitada presencia de efectivos militares en la región y reclamó a las autoridades un refuerzo urgente de la seguridad para contener las ofensivas del LRA. Por el momento, ni el Gobierno ni el Ejército de la RDC han emitido comentarios sobre lo sucedido.
El LRA, un grupo terrorista formado por cristianos extremistas, tomó las armas en Uganda en la década de 1980, aunque abandonó el país unos diez años más tarde tras una gran ofensiva militar lanzada por Kampala. Desde entonces, se ha desplazado por varios países de la región pese a la puesta en marcha de una fuerza regional con apoyo de Estados Unidos para tratar de neutralizarlo.
Más que una guerrilla clásica, se trata de una estructura criminal que destaca por su brutalidad y por el uso sistemático de menores, a los que recluta para emplearlos como sicarios y esclavos sexuales. El Tribunal Penal Internacional (TPI) mantiene órdenes de arresto contra Kony y otros mandos del LRA. Aunque el número de sus combatientes se ha reducido a unos pocos cientos, la organización continúa perpetrando ataques contra la población civil.