Las autoridades de la región rusa de Briansk han informado este martes de la muerte de seis civiles y de 37 heridos a raíz de un ataque con misiles supuestamente lanzado por las Fuerzas Armadas de Ucrania sobre este territorio situado al suroeste de Moscú.
La oficina del gobernador regional, Alexander Bogomaz, ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales que “Todos han sido llevados al hospital regional de Briansk, donde reciben atención médica”, sin aportar por ahora más detalles sobre el estado de los afectados.
En paralelo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha explicado en su mensaje vespertino que las fuerzas ucranianas han golpeado “una de las principales plantas militares rusas en Briansk”, dedicada a la fabricación de componentes electrónicos y piezas para misiles.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha confirmado a través de sus canales oficiales que se emplearon misiles Storm Shadow contra estas instalaciones y que se han producido “daños significativos”, en el marco de una campaña “sistemática” de Kiev destinada a “reducir” el potencial militar y económico de Moscú.
En su explicación sobre el objetivo del ataque, el mando ucraniano ha subrayado que “Kremny El es un eslabón de importancia crítica en la cadena de producción de armas rusas 'de alta precisión'. La planta se especializa en dispositivos semiconductores discretos y microchips integrados, que sirven como los 'cerebros' y el 'sistema nervioso' de armas modernas, incluidos los misiles Iskander”.